El metaverso de Zuckerberg no convence

Las expectativas pueden ser un enemigo cuando se presenta un producto. Hace casi un año Mark Zuckerberg anunció el cambio de nombre de Facebook a Meta, ya que la empresa había crecido con la compra de otras redes sociales y había decidido apostar por el metaverso, una réplica tridimensional digital del mundo real en la que interactuarían personas entre sí representadas con avatares virtuales, con objetos y en distintos espacios. Pero cuando Meta ha desvelado el aspecto real de Horizon Worlds -ya disponible en España-, ese prometido metaverso no ha impresionado a nadie.

La principal decepción con Horizon Worlds se refiere a los gráficos, propios de un videojuego de hace 20 años. Y es que funciona solo con las gafas de realidad virtual Meta Quest 2, cuya capacidad técnica es limitada respecto a las últimas plataformas de entretenimiento. 

Meta se ha gastado 13.000 millones en el metaverso

Meta se ha gastado 13.000 millones en el metaverso. De momento parece una mala copia de Wii Sports. Meta es una compañía que cotiza en bolsa, y que antes del cambio de nombre (y después) no pasa por su mejor momento. El cambio de nombre respondió a la necesidad de revitalizar la percepción pública de la compañía, enfocarla más a una nueva era.

Para esa era, Facebook necesita poder contar con dinero, y eso depende de inversores y accionistas, a los que hay que mostrar progresos para seguir gastando y asumiendo grandes riesgos.

No está claro que de momento este pseudo metaverso convenza a alguien (aunque la realidad virtual sí esté «despegando)», y lo más avanzado de su división de realidad virtual (RV) y realidad aumentada (AR), conocida como Facebook Reality Labs, es secreto. En todo caso, el metaverso tendrá que lidiar con una posible recesión, que de momento ha provocado la no contratación de 10.000 trabajadores y posibles despidos. Lo que apunta maneras también puede acabar en ruina.

Zuckerberg reconoce que el metaverso le hará perder dinero

Mark Zuckerberg está dispuesto a apostarlo todo al metaverso, la idea de que el futuro de Internet se edificará en torno a experiencias de realidad aumentada o virtual. Tanto es así que su compañía ya no se llama Facebook sino Meta.

Pero aún queda un largo camino para llegar a ese momento y, mientras, Meta tendrá que apretarse el cinturón. por primera vez Zuckerberg ha reconocido que la compañía perderá «cantidades de dinero significativas», durante los próximos cuatro o cinco años. Parte de las pérdidas vendrán de su división de hardware. Zuckerberg está creando toda una nueva línea de cascos de realidad virtual y gafas de realidad aumentada con las que experimentar el metaverso. Estos cascos permitirán mezclar el mundo real con el sintético, acudir a reuniones virtuales con un avatar o disfrutar de películas, juegos y conciertos junto a personas de todo el mundo.

Pero de momento la tecnología para hacer este tipo de dispositivos es cara. Si el precio de los dispositivos es alto es poco probable que la adopción crezca rápido. Como en cualquier red social, la utilidad del metaverso depende de la cantidad de personas y actividades que se puedan realizar en él, así que acelerar la adopción es la clave para conseguir rentabilizar el producto.

En la reunión anual con los inversores de la empresa, Zuckerberg ha explicado que, para lograrlo, los primeros dispositivos se venderán probablemente por debajo del precio de coste y muchas de las herramientas para crear estos mundos virtuales serán gratuitas. «Queremos que el hardware sea lo más asequible posible para todos y asegurarnos así que la economía digital crecerá», dijo Zuckerberg.

Aunque Meta espera poder obtener beneficio por la venta de objetos virtuales y el negocio de la publicidad en estas nuevas experiencias, los ingresos no serán significativos hasta que una gran número de usuarios las utilice a diario.

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